FRESNO DEL RÍO

 


Por su situación geográfica, Fresno del Río ha sido desde la antigüedad un enclave importante para el asentamiento de las diferentes poblaciones.

Los vestigios más antiguos conocidos son tres túmulos que se remontan a la edad del bronce, datados en torno a 3.500 o 4.000 años antes de Cristo por el profesor Teira Mayolini de la Universidad de Cantabria y publicados en el libro titulado "El Megalitismo en Cantabria". Su situación es privilegiada con extensas y preciosas vistas sobre todo el Valle.

Como bien situado se encuentra el castro cántabro de la edad del hierro datado por Ramón Bohigas en 1986 y M.A. Fraile López en 1990. Posee un aterrazamiento defensivo y muralla habiéndose encontrado cerámica lisa hecha a mano y fragmentos de molinos planos de arenisca. Este castro demuestra el asentamiento de la cultura prerromana como antecesora más inmediata del actual enclave de la población de Fresno del Río.
Estos castros sufrieron el asedio de las tropas romanas haciendo replegarse a sus pobladores en la vecina montaña de Aradillos, en cuyo altozano denominado "Fuente Redonda", al pie de "Las Matas", sucumbieron al asedio romano finalizando con este hecho las guerras cántabras acaecidas entre los años 29 a 19 antes de Cristo.

FUENTE DE SANTA ANA

Posteriormente los árabes obligaron a la población castellana a replegarse de nuevo en las montañas cántabras y a lo largo de la reconquista comenzaron el regreso a sus pueblos fundando monasterios templarios a lo largo del camino, uno de los cuales fue construido en Fresno del Río, concretamente en el lugar denominado "Santa María". De este monasterio se han encontrado varios documentos en Burgos fechados hacia el año 960 de nuestra era.
Los habitantes de Fresno han extraído numerosas losas procedentes de sepulcros ubicados en el lugar habiéndose encontrado asimismo dos tapas macizas de piedra, una de ellas con una inscripción indescifrable que se encuentran a la entrada de la iglesia y en el patio de una casa particular respectivamente.

A partir de esta época y hasta el siglo XIX no existen hechos importantes por destacar. Sin embargo, por entonces se fundó en Fresno una Preceptoría de la que salieron varios sacerdotes de la comarca. El último que se recuerda estudió en la misma fue el querido párroco de Reinosa ya fallecido don Olegario.

Como accidente geográfico más relevante podemos nombrar el nacimiento del río Besaya, el cual tiene lugar en terreno de Fresno del Río, en su parte más oriental, cuyo entorno fue recientemente rehabilitado por la Consejería de Medio Ambiente.
En el extremo opuesto del pueblo podemos encontrarnos con el Pozo de Fontoria, una antigua mina de magnetita al aire libre que se inundó definitivamente a principios del siglo pasado.

NACIMIENTO DEL BESAYA

 

 

IGLESIA DE FRESNO DEL RÍO

De la romanización y posterior época visigoda apenas quedan algunas monedas y poco más aunque lo cierto es que nunca se han hecho excavaciones en los enclaves donde podrían haberse establecido los campamentos.

 

 

 

 

 

 

 

 

MINA FONTORIA